Hemorragia posparto: cómo reconocerla y tratarla
La complicación más frecuente justo después del nacimiento: así se detecta rápidamente y se maneja.
La hemorragia posparto generalmente se define como una pérdida de sangre superior a 500 ml después de un parto vaginal o a 1000 ml después de una cesárea, y ocurre con mayor frecuencia dentro de las 24 horas siguientes al nacimiento. Afecta a aproximadamente el 3 al 5% de los partos.
La causa más frecuente es la atonía uterina, es decir, un útero que no se contrae lo suficiente después del parto para comprimir los vasos sanguíneos que alimentaban la placenta. Otras causas incluyen fragmentos de placenta retenidos, desgarros del cuello uterino o la vagina, o trastornos de la coagulación.
Plan de parto, maleta del hospital, temporizador de contracciones y respuestas a tus preguntas.
Descarga la app gratis✨ Gratis para descargar — en teléfono, tableta y computadora.
El personal médico vigila de cerca los signos de hemorragia en las horas posteriores al nacimiento — cantidad de sangrado, firmeza del útero, presión arterial y frecuencia cardíaca — y a menudo administra oxitocina de forma preventiva justo después del parto para ayudar a que el útero se contraiga bien.
El tratamiento depende de la causa: masaje uterino, medicamentos adicionales para estimular las contracciones, extracción de fragmentos placentarios restantes, o, en casos más graves, transfusión de sangre o cirugía. Un manejo rápido permite una resolución completa en la gran mayoría de los casos.
Fuentes
Foto: Unsplash
Esta información es general y no sustituye el consejo de tu profesional de la salud (médico, partera, enfermera, farmacéutico). Cada situación es única: confírmalo siempre con él o ella antes de tomar una decisión. En caso de emergencia, llama al 911 o a los servicios de emergencia de tu región.
